El problema...


Las paredes no son verdaderamente estancas. Como es el caso del hormigón poroso, el ladrillo, los bloques...

Los materiales tienen poca resistencia a la presión (vaso lleno) o a la contrapresión (vaso vacío) de agua.

Los materiales al exterior no son insensibles a la intemperie, pudiéndose agrietar aunque la estructura sea estable.

En el hormigón armado el agua y el aire pueden oxidar sus armaduras provocando su rotura.

Tampoco los revestimientos (cerámica, pintura...) son estancos por sí solos.

Los tratamientos de impermeabilización deben:
- resistir la presión y contrapresión de agua,
- ser poco sensibles a la intemperie,
- resistir la agresividad .
La solución...
Preparación del soporte

Sondear las superficies. Eliminar las zonas defectuosas. Eliminar antiguos revestimientos y limpiar.

Si existen puntos de filtraciones o fugas evidentes de agua, abrir formando aristas rectas y taponar con weber.tec imperstop .

En hormigón tratar las armaduras con un convertidor de óxido. Reparar el hormigón con weber.tec dur .
APLICACION

Empapar el soporte con agua limpia. Dejar que desaparezca el brillo del agua y con el soporte húmedo aplicar weber.tec imper G con cuchara, logrando el espesor.

Esperar, verificar al tacto y aplicar una segunda capa. Reglear y fratazar. El espesor mínimo final debe ser de 10 mm.

Sobre hormigón liso o mortero de cemento plano, aplicar weber.tec imper F . con una brocha, una primera capa. Una vez seca (2 a 4 hs.) aplicar una segunda capa. El espesor mínimo final debe ser de 2 mm.












