El problema...


La superficie está húmeda, los revoques se degradan muy rápido. A veces se desarrollan microorganismos (mohos, bacterias, ...).

Se provocan frecuentemente filtraciones de agua a través de las paredes que no resisten la contrapresión, incluso sin la existencia de fisuras.

En el caso de los bloques prefabricados, las juntas no son estancas, dejan pasar el agua y las sales formando depósitos de calcita.

Los hormigones cuanto más porosos son, más favorecen el paso de la humedad y del aire. Sus armaduras quedan desprotegidas, se oxidan, y provocan la degradación del hormigón.

Los cimientos que no son impermeables contienen humedad que asciende por capilaridad al exterior. Las sales disueltas en la humedad degradan el muro y sus revestimientos.

Para asegurar la impermeabilidad del foso, es necesario efectuar un tratamiento que:
- asegure una buena impermeabilización,
- resista la contrapresión del agua.
La solución...
Preparación del soporte

Esperar a que los cimientos se estabilicen (28 días). Eliminar la suciedad, lechadas, residuos, con un lavado de alta presión (100 bar). En bloques, eliminar el polvo con un intenso barrido.

Rellenar todos los huecos del hormigón con weber.tec dur .

En bloques, rellenar las juntas con weber.tec dur , nivelándolas con el bloque para obtener una superficie lo más plana posible.
Aplicación

Amasar weber.tec imper F maunal o mecánicamente con 6/7 lts. de agua limpia por bolsa hasta obtener una pasta fluida (consistencia de pintura).

Empapar el soporte. Con el soporte mojado, aplicar con una brocha plana una primera capa espesa (2 kg/m2). Dejar secar 4 hs. aprox. en un sentido.

Aplicar una segunda capa con la brocha plana de la misma forma que la primera pero en sentido cruzado. El acabado final puede realizarse alisando con una llana, o utilizando el fieltro.
En caso de que el soporte exija regularizar su planimetría utilizar weber.tec imper G











